El cliente no puede introducir en el establecimiento a terceras personas desconocidas sin advertirlo. Asimismo, el cliente no puede alquilar el alojamiento para un número de personas superior al previsto por los reglamentos vigentes. Se admiten animales domésticos de pequeño tamaño.
Se ruega a los clientes que respeten el descanso de sus vecinos. Está prohibido armar barullo, incluso por el día. El cliente que provoque algún desorden o escándalo, del tipo que sea, podrá ser expulsado. Para la tranquilidad del establecimiento, no se permite hacer ningún ruido entre las 22 y las 7 h.
Los menores que acompañan al cliente son de su entera responsabilidad, tanto en el interior como en el exterior del establecimiento. En caso de problemas, el cliente deberá asumir su responsabilidad civil.
Por razones de seguridad y por el respeto general, está terminantemente prohibido fumar en todo el establecimiento. Si se activa de forma improcedente la alarma de incendios incumpliendo esta disposición, se facturarán 150 € por gastos de restablecimiento del sistema de seguridad de incendios.
El establecimiento declina cualquier responsabilidad en caso de robo, pérdida o desperfecto durante la estancia del cliente. Los objetos perdidos u olvidados podrán venderse según las condiciones previstas por la ley del 31 de marzo de 1896. Si el cliente solicita el envío de sus pertenencias en un paquete o por correo, este entrañará obligatoriamente un seguimiento y un seguro para los objetos de valor. El envío se efectuará previo pago por el cliente de los gastos de expedición.